No es un secreto, personalmente he culminado el plan de estudios en Ciencias Jurídicas y Sociales y he trabajado en la rama por más de 10 años. Es de suma alegría saber que Jesús, hoy por hoy ejerce como nuestro abogado ante el Padre, y precisamente, su desempeño constante es: ABOGADO.
Según el DRAE, en su segunda entrada, un abogado es un "Intercesor o mediador." Y no hay una definición que se ajuste tanto a la labor que Jesús hace constantemente ante el Padre. Hay otra defición que me gusta mucho "Persona que intercede entre dos partes contendientes." Subrayé esa palabra, porque sin la sola gracia del Padre al enviar a su hijo como propiciación sustitutiva, solamente eramos enemigos de Dios y estabamos en contienda con él.
Siendo aún personas en un proceso, necesitamos de un abogado que lleve nuestra causa y la presente delante de El Padre. Un cristiano no es alguien que no peca, un cristiano es un pecador que está en un proceso y que tiene abogado.
Saber que tenemos a un abogado NO NOS DA LICENCIA para pecar deliberadamente, debemos perseverar en las disciplinas espirituales, buscar la paz con todos y la santidad.
Demos gracias a Dios porque envió a su hijo a buscar no a los justos, sino a los pecadores; y que a pesar de eso, por su sola gracia aún nos ha puesto de oficio a un abogado frente a él: Jesús, nuestro abogado.