¿Por qué estoy sola?

En más de una ocasión he escuchado a personas decir que para tener una pareja primero tenemos que estar completamente contentos como estamos… eso es una tontería. Primero que todo quiero que sepas que el deseo de encontrar a alguien con quien compartir tu vida es perfectamente normal, es más, la voluntad de Dios desde el principio es que no estemos solos (Gen 2:18 “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.”).

Ahora bien, puedes estar solo físicamente sin sentirte solitario o abandonado. Para hacerlo debes realizar que la soltería es una etapa, temporal, en tu vida. Esta es una etapa la cual, si todo sale de acuerdo al plan perfecto de Dios, solo tendrás una vez y por lo tanto debes aprender a disfrutarla ya que trae consigo muchas ventajas y oportunidades únicas a esta etapa. Algunas de estas ventajas son las siguientes:

  1. 1 Tienes más tiempo para dedicarte al servicio del Señor (1Co 7:32-33 “Quisiera, pues, que estuvieseis sin congoja. El soltero tiene cuidado de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor; pero el casado tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer.). Debo aclarar, no hay nada de malo en cuidar de agradar a su mujer, ese es el orden de Dios, es por eso que decimos que esto es una ventaja de la soltería. 

  2. 2. Como soltero tienes mayores oportunidades para perseguir tus ambiciones profesionales y/o académicas. 

  3. 3. Tienes más tiempo para tus amigos

  4. 4. Puedes correr mayores riesgos ya que no hay quien(es) dependan directamente de ti.

Tristemente el estar soltero ha representado para muchos un tiempo para hacer lo que quieren, aunque esto represente el vivir en pecado. Hay ciertos riesgos y tentaciones que conlleva la soltería sobre los cuales te quisiéramos prevenir:

  1. 1. Guárdate de la tentación sexual (1Co 6:18 “Huid de la fornicación…”). Aunque este no es un riesgo únicamente para los solteros debemos reconocer que hay más oportunidades durante esta etapa para caer en este tipo de pecado. Me atrevería a decir que si alguien tiene con quien acostarse, tiene también con quien casarse y por lo tanto debería de hacerlo (1Co 7:9 “pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando.”). 

  2. 2. Debes tener cuidado de no hacer del matrimonio o de la compañía de alguien un ídolo. Al querer estar con alguien a cualquier costa puede nublar nuestro juicio y hacer que obviemos algunas de las instrucciones que Dios nos ha dado (no unirse en yugo desigual, etc.) o bien nos puede hacer caer con la primera persona que se ponga en nuestro camino.

Algo muy importante que debes hacer si tienes el deseo de conseguir una pareja es exponerte, es decir, permitirte estar en lugares o situaciones donde se haga notoria tu disponibilidad. Al final de cuentas nadie se va a acercar si no saben que estas disponible. Ahora bien, debes hacer esto de una manera santa, apropiada y digna. Un ejemplo perfecto que te recomiendo leer es la vida de Rut. Ella logra encontrar la manera de hacerle saber a Booz su disponibilidad sin arriesgar su integridad.

Finalmente te recomiendo que busques a Dios en oración y abras tu corazón ante Él. Hazle saber tus deseos de encontrar una pareja y pídele que te de la fortaleza, sabiduría y paciencia mientras Él pone a la persona adecuada en tu camino. Pídele que te ayude a encontrar contentamiento durante esta etapa de tu vida y que puedas sacarle el mayor provecho a este tiempo (Fil 4:11 “… he aprendido a contentarme,  cualquiera que sea mi situación.”).