¿Qué es la predestinación y como se aplica a mi vida?

La doctrina de la predestinación es una que es en gran manera compleja. Compleja no tanto a lo que es sino más bien a lo que pareciera implicar. Es tan compleja que esta es la primera vez en casi 15 años de estar predicando que creo ya estar listo para poder discutirla.

Primero que nada hay que definir lo que se entiende por “predestinación”. La doctrina de la predestinación es aquella que dice que Dios ha pre-ordenado todas las coas, especialmente que Dios ha elegido, desde antes de la fundación del mundo, a ciertas almas para heredar la salvación y por lo tanto a otras para condenación.

Las implicaciones de esto son muchas y si somos honestos nuestro instinto va a brincar inmediatamente rechazando esta doctrina, por lo que antes de tratar de explicar como funciona (si es que alguien puede) quiero demostrar que es, sin lugar a dudas, una doctrina bíblica, nos guste o no y la entendamos o no. Esta doctrina la encontramos en todas partes de la escritura, pero especialmente en los siguientes versículos:

  • Rom 8:29-30 “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.”

  • Efe. 1:3-6 “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado” 

  • San 1:18 “El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.”

  • 2Te 2:13-14 “Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad, a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo.”

  • 2Ti 1:9 “quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,”

En estos pasajes podemos ver que la predestinación es algo que sin lugar a dudas encontramos en la escritura… y si, en griego significa lo mismo. Las mayores controversias de esta doctrina es que pareciera invalidar nuestro libre albedrío y hace ver a Dios como un Dios injusto y hasta cierto punto berrinchudo. Esto no es así, Dios nos ha dado libre albedrío, si cualquiera termina condenado para la eternidad es por sus propias decisiones. Para comprender esto debemos ver la predestinación como algo que va de la mano de la omnisciencia de Dios (Dios todo lo sabe; pasado, presente y futuro).

Primero, y creo que esto es menos controversial, debemos reconocer que Dios es omnisciente (Is. 14:24, Is. 46:10). Si el todo lo sabe, el sabe las decisiones que vamos a tomar antes que las tomemos nosotros. De esta manera somos nosotros los que tomamos las decisiones y por lo tanto absolutamente responsables de las consecuencias de ellas pero al mismo tiempo no sorprendemos a Dios ya que… el es Dios. Esto lo podemos ver en 1Pe 1:1-2 “Pedro, apóstol de Jesucristo: A los expatriados, de la dispersión en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, elegidos según el previo conocimiento de Dios Padre, por la obra santificadora del Espíritu, para obedecer a Jesucristo y ser rociados con su sangre…” (LBLA). En cuanto a la aplicación de esta doctrina a nuestras vidas, Rom. 15:4 dice “Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.”. Con esta doctrina tenemos esperanza de que nuestras vidas están en las manos de un Dios que todo lo sabe y del cual nada se escapa. Saber esto genera, o debería de general, gratitud en nuestros corazones de que si lo conocemos hoy es porque él así lo predestinó desde antes que el mundo fuera creado.

Hay un riesgo que corremos al estudiar cosas como la predestinación y la soberanía de Dios y es que algunos pueden tomar una actitud fatalista donde creemos que nada de lo que hacemos hace la diferencia. Esto es completamente falso. Dios no pasa por alto sus principios y leyes para cumplir algo pre-ordenado. Si alguien se va a salvar, ese alguien tiene que creer y si va a creer, alguien le tiene que predicar y ese alguien somos nosotros. Como la soberanía de Dios no invalida nuestro libre albedrío, somos responsables de llevar a cabo la gran comisión que él nos encomendó.

Finalmente, creo que la predestinación es, al final de cuentas, algo que tenemos que aceptar, más que entender. No creo que nadie la entienda al 100% ya que no es posible, con nuestras mentes finitas, entender los misterios de Dios. El Rey David lo dijo de esta manera en el Salmo 139:6 “Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; alto es, no lo puedo comprender.”.